¿NOS DARÁ DIOS MÁS DE LO QUE PODEMOS SOPORTAR?
- Vera Jiménez

- Oct 27, 2022
- 2 min read

Esto es de un devocional que leí en esta semana y me pareció tan acertado que quise compartirlo y comentarlo un poquito desde mi experiencia.
"Dios no te dará más de lo que puedes soportar... "
Lamentablemente, con las mejores intenciones del mundo, tendemos a sacar estas palabras de contexto y generar mucho dolor. La biblia nos dice que Dios nos dará una salida para enfrentar cualquier tentación. Cuando se trata de las tentaciones, siempre podemos elegir. Dios siempre nos da una alternativa, una vía de escape. Sin embargo, cuando se trata del dolor y de la tragedia, no podemos elegir. Nadie elige perder a un hijo, recibir un diagnóstico devastador, o ser abandonada. Cuando se trata del dolor, Dios no promete librarnos, sino acompañarnos.
Cuando le decimos a alguien que está sufriendo: “Dios nunca nos da más de lo que podemos soportar” o "Dios tiene preparado algo mejor", es como que le pongamos una curita sobre una herida enorme que no para de sangrar. Jesús nos da un mejor ejemplo. Él expresó su angustia con claridad, tanto a sus discípulos como al Padre, con estas palabras cargadas de emoción:
“Es tal la angustia que me invade, que me siento morir” (Mat. 26:38, NVI);
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (27:46, NTV)
Y me asombra y de alguna manera me hace sentir mejor el pensar que HASTA JESÚS se sintió abandonado... Él siendo el hijo de Dios, ¿Cómo, yo siendo un simple ser humano, no voy a sentir eso en un momento de profundo dolor ocasionado por algo que YO NO ELEGÍ? Admito que desde que mi hija murió, muchas veces he cuestionado a Dios, le he reclamado, he llorado de enojo, y quizás todos los días le pregunto ¿Por qué? sin recibir una respuesta, pero en medio de mis preguntas y enojo, estoy segura que Él está conmigo - así como estaba con Jesús cuando el se sentía abandonado - se también que entiende mi dolor y me consuela, y que si bien NADA compensará la muerte de mi hija, se que Dios tiene un futuro con bendiciones para nosotros y algún día sonreiremos de nuevo.
Sin lugar a dudas, enfrentaremos situaciones que no podremos soportar sin la ayuda de Dios y de los demás. En momentos así, no necesitaremos que alguien censure nuestra voz de lamento, sino a alguien que nos escuche y nos acompañe. Cuando la vida se vuelve insoportable, debemos estar dispuestos a caminar uno al lado del otro. Podemos estar juntos en medio del sufrimiento, ayudándonos mutuamente a soportar el peso. Por eso, agradezco a las pocas personas que me preguntan "¿Cómo estás?" Interesadas realmente en saber cómo me siento y como llevo mi día a día, dispuestas a escucharme y a aguantar mis lágrimas o incluso llorar conmigo. Sé que no es fácil ver llorar a alguien, casi nunca sabemos que hacer al respecto, pero debemos aprender que a veces, no es necesario hacer o decir algo, simplemente con escuchar o estar presente basta.
Y esto no lo digo solo por mi, lo podemos aplicar con todas las personas que a nuestro alrededor enfrenten una situación difícil de cualquier tipo. Hablemos menos, ¡escuchemos y abracemos más!



Comments